Razones para Seguir Viviendo!!!!

Introducción

 

Amigos de la DC y aquellos que desde otras opciones partidarias o sociales quieran acompañar un proceso de búsqueda de un nuevo pensamiento que nos ayude a encontrar “Razones para seguir viviendo”.

En este pequeño documento junte algunas reflecciones encaminadas a pasar por encima la coyuntura partidaria, no para escaparnos de ella sino para abordarla desde otra mirada.

Para construir un PDC y una corriente de pensamiento político transformadora de nuestra realidad postergada e injusta.

Es necesario profundizar en nuestro pensamiento y adecuarlo a los nuevos desafíos de la historia para proponerlo a toda la comunidad y que conformemos una red que impregne otras estructuras (gremios, Ong’s, organizaciones, cátedras, pensadores, gente de buena voluntad) no necesariamente identificados con el partido, sino con una idea que le de a nuestros hermanos y amigos la posibilidad de superar la angustia existencial de una cultura que llena de incertidumbres no tiene en claro ni siquiera los valores mínimos que la organicen.

La idea es entusiasmarnos y entusiasmar de nuevo a tantos amigos con algunas pistas presentes en el fondo de nuestra doctrina para que no nos enfrentemos sino para que confluyamos y para que desterremos juntos la ideología inmanente en el pragmatismo que nos corroe a los que mejor voluntad tenemos, por el simple hecho de estar invisible detrás de la urgencia y el inmediatismo.

Con ese espíritu  junté unas reflecciones una propuesta de enarbolar no con el discurso sino con el trabajo cotidiano tres valores fundantes de un nuevo pensamiento. La defensa de la vida, la justicia y un valor que nos pueda ayudar a reemplazar al consumismo como motor social dándonos pistas para el trabajo cotidiano, la salud entendida como mejor calidad de vida.

En primer lugar iniciar un movimiento sociocultural que aproveche todo lo sembrado culturalmente por una iglesia más comprometida como la de Mons. Angeleli y Alberto Devoto. Luego y secuencialmente conformar un movimiento Político social que logre espacios de poder no solo legislativo sino principalmente de gestión que nos permita mostrar nuestras capacidades y formarnos en la elaboración y ejecución de políticas públicas. Finalmente insertarnos en una opción de gobierno que nos permita el acceso no solo a estos espacios, sino a influenciar en algo la historia particular de nuestra provincia.  Pero desde un pensamiento que renovado, tenga una dinámica permanente de dialogo con la historia  y nos de “Razones de Vida”.

Por eso agrego textos y material para enriquecer la reflexión personal y una propuesta concreta de actividades intra y extrapartidarias para, fortalecidos proponer una línea política que podamos sostener los próximos 10 años.

Esperando sirva de algo este esfuerzo para encontrarnos trabajando por una Argentina más vivible e inclusiva, donde no miremos para el costado ante el dolor ajeno o la corrupción y donde no necesitemos llegar al poder para modificar la historia.

 

Fernando Marcópulos

Corrientes 30 de noviembre de 2007

 

Un himno que nos identifique con nuestros ideales

COTIDIANOS

 

QUE TRISTE Y QUE LINDO –

Qué triste debe ser llegar a viejo
con el alma y las manos sin gastar.
Qué triste integridad la del pellejo
que nunca se jugó por los demás.

Qué triste debe ser tener de todo
que hay tantos que se venden por un pan,
qué triste soledad de cualquier modo
la que nace de la desigualdad.

Estribillo
Por eso estoy aquí cantando
por eso estoy aquí soñando.
Con el hombre feliz, el hombre nuevo
el hombre que te debo mi país.

Hablado
Escuchen bien: no estoy cantando en vano,
mi canto es esperanza nacional;
hay un pueblo Latinoamericano
que sueña cuando canto su ideal.

 

Qué lindo que es tender siempre  la mano,
saber que es posible la amistad.
Qué lindo procurar para mi hermano
lo mismo que procuro yo alcanzar.

Qué lindo que es jugarse con los otros
detrás de lo inhumano de un jornal.
Qué lindo confundirse en el nosotros
del pueblo que es la única verdad.

Polca Letra y Música: Julián Zini

 

El Socialcristianismo en la Argentina

 

Desde que me afilié al PDC, en la Argentina hemos cambiado de proyecto cuatro veces (Frejupo- Frente Grande-Frepaso- Alianza- Polo Social). Por lo que conozco de la historia partidaria anteriormente no nos fue mejor, alternando entre el antiperonismo y el properonismo, el liberalismo y el comunismo, el clericalismo y el anticlericalismo. También desde que me afilié en lo provincial cambiamos de postura electoral cada dos años con raras excepciones.

Sin dudas mal representante puede ser del Socialcristianismo un partido que por acción o por omisión exhibe tan rica tradición electoralista. En nombre de la pureza ideológica por supuesto.

Trágicamente los vaivenes electoralistas no hicieron mas que desfigurar el rostro de la concepción que decíamos defender. O tal ves un extremado federalismo sin acuerdos de mínima  sostuvo la falsa ilusión de un partido nacional que hoy levanta banderas contra la experiencia venezolana.

Lo cierto es que podemos echarnos culpa de muchas cuestiones y rasgarnos las vestiduras por lo que hicimos o dejamos de hacer en bien del Socialcristianismo, Pero si no analizamos la evolución del  mismo en el devenir de la historia seguiremos convenciendonós de que ya conocemos la ideología… y de que -“es hora de hacer”… pero seguiremos haciendo lo mismo. En el mejor de los casos en función de un marco teórico perimido hace cincuenta años o en el más ciego pragmatismo de quienes no conocen ni les interesa una visión socialcristiana de la política.

He aquí que, si queremos remozar, rescatar o reformular una visión cristiana del hombre traducible en términos concretos al plano de las cambiantes realidades particulares, deberemos revisar el fracaso del Socialcristianismo en el contexto mundial.

Devenido en tercera vía y neoliberalismo europeo se sumó al pensamiento único globalizante. El fracaso del socialismo materialista que parece no poder sobrevivir sin el corsé del autoritarismo. El triunfo del capitalismo en el acceso al poder, que demostró su incapacidad de resolver los problemas de la humanidad, lo cual constituye el peor fracaso. No muestran sino un cambio de época, identificado con un cambio de paradigmas o un rumbo distinto en la búsqueda humana decepcionada por los ideologismos que desde las guerras mundiales no ocasionaron mas que muerte y fragmentación.

 

Un nuevo pensamiento

 

Desde donde?

Desde el pobre, para el pobre y con el pobre aprendimos en Puebla y lo recitábamos y lo cantábamos.

Dos movimientos se avizoran en este nuevo siglo, inicial de un nuevo milenio. Uno de impregnación espiritualista pero no por eso falto de compromiso, de acercamiento a las culturas originales y orientales con una tendencia muy fuerte al panteísmo, pero de sincera reacción a los males originados por una cultura occidental y mal llamada cristiana, identificada con el proyecto de la Cristiandad que pretendía una sociedad teocrática construida desde el poder, con influencias del fascismo europeo.

Otro mucho más inserto en los ámbitos de la pobreza o “populares”, en una construcción que idealiza la practica sin revisar que toda practica lleva inmanente una visión (ideología)  se deja seducir por un socialismo marxista infantil, de gran valor por su sinceridad y compromiso, pero muy ingenuo al no evaluar los errores, fracasos y descontextualizaciones de su predica. La predica marxista,  sin embargo, brinda un horizonte de utopía capaz de generar movilización y organización social  que entusiasma a los jóvenes y que nosotros somos incapaces de generar.

Con Jauretche necesitamos defender el cambio de los puntos de vista. Leer nuestra historia, nuestra geografía,  nuestra economía  y repensarnos desde nuestras realidades particulares, desde el pensamiento inductivo, pero sin oponernos, sino en dialogo con la sabiduría que el pensamiento humano generó durante siglos, la tradición judeocristiana, el pensamiento oriental y de otras culturas que confronten y se enriquezcan en el dialogo. En un objetivo concreto, la convivencia con reglas claras y puntos de encuentros mínimos.

 

Un peligro latente:

Por un raro artilugio del pensamiento posmoderno que ensalza la comodidad, el placer y el hedonismo hoy convergen todas las ideologías en un punto común. La propiedad, la libertad  y la evitacion del dolor son más importantes que la vida.

El propio colectivismo que pregona el bien común por encima del bien individual, defiende el derecho individual a decidir sobre el propio cuerpo.  Sin tener en cuenta lo que significaría no definir claramente el momento del origen de un nuevo miembro de la especie. En un momento de apertura del nuevo mercado de la manipulación genética, la clonación celular  y los medicamentos de biomanipulados.

No será necesario defender la función social de la propiedad del propio cuerpo? El código genético es un bien de quien lo descubre o de la humanidad que la posee? El conocimiento es un bien personal o de la comunidad que la origina? O donde aprendieron matemáticas los científicos que investigan SIDA?

 

La propuesta

 

Tres ejes a mi entender deberían ser los superadores de esta encrucijada histórica que permitan renovar la Visión Cristiana del Hombre, no confesional, pluralista y transformadora.

 

  1. 1.  La defensa de la VIDA:

Desde un claro perfil social, sin confundirnos con los conservadores antiabortistas o los militantes hipercatolicos, pero si con decisión y firmeza en el convencimiento de que somos parte de una naturaleza que no conocemos ni jamas lograremos conocer en toda su complejidad. De la cual somos responsables y no propietarios. Con la cual debemos relacionarnos desde la conciencia y el respeto por el misterio de constituir un momento en el cual somos la conciencia de la vida que por un segundo cósmico tiene conciencia de si misma a través de nuestra conciencia humana.

Reconocer que la vida es un misterio, que no es propiedad y que debemos ser cuidadosos hasta el extremo de modificar la naturaleza por criterios mezquinos o poco claros. Sin ingenuidad, sabiendo que hay intereses de nuevas y viejas industrias que miran al mercado latinoamericano con ansias.

Si Europa define que el conocimiento y el ADN son bienes colectivos, no vendrán las industrias al atractivo mercado latinoamericano a fabricar la vacuna para el SIDA? …Con patente que defienda su propiedad claro!!

El punto de vista de esta defensa de la vida tendrá que sustentarse en una espiritualidad muy fuerte, que no confronte sino que incluya y comprenda. No oponiendosé al aborto, a la eutanasia u otras propuestas que violan el derecho a la vida en el discurso o las declaraciones, sino profundizando en la “celebración de la vida”.

Esta espiritualidad nada tiene que ver con la opción religiosa o las practicas cultuales. Es la conciencia clara y continua de que fuimos creados por AMOR, por un Dios que nos quiere felices y que tiene un plan para nuestra felicidad. Sin confundir Felicidad con Placer o hedonismo, sino con el Amor como “búsqueda objetiva del bien del otro”. Por tanto Política será para nosotros el Amor al Bien Común.

Amar será para nosotros “gastar la vida”, a favor de la comunidad. Y ese el plan de vida a proponer a los jóvenes para superar la cultura de muerte.

 

  1. La Justicia:

No podemos desdoblar o separar Justicia, de Justicia Social o de seguridad. La Justicia es social o no es justicia.

Una justicia que defiende el lujo, la opulencia la concentración de la riqueza y pone a la propiedad privada por encima de la vida o del bien común, necesariamente genera el “robo” como mecanismo anárquico e injusto de la redistribución y genera inseguridad.

Un país que necesita mas cárceles que viviendas y que genera confort y bienestar para los centros metropolitanos necesita imperiosamente pensar un sistema de convivencia que asiente sobre valores firmes y no sobre la multiplicidad de normas que relativiza la ley poniendo nuevamente su uso en manos del mas fuerte.

No podemos tener una ley que defienda la ganancia de las multinacionales del petróleo y subsidie la minería del saqueo si los habitantes de este suelo no tienen asegurada la subsistencia.

No podemos seguir defendiendo el trabajo en los términos de la productividad y la ganancia propias del enejenamiento del mismo. Es necesario reconocer otros valores y ocupaciones como necesarias para la convivencia y enriquecedoras de la comunidad para incluir personas que aporten esfuerzo a la mejor convivencia.

Rentando el deporte, el arte,. La cultura, la dedicación a tareas domesticas y sociales que recuperen la satisfacción del esfuerzo, no en la cantidad sino en la calidad y sobre todo en la calidad de vida que genera.

Dejar de lado la norma de la mayor ganancia al menor costo, e incluir el trabajo como inversión social evitando la sobreocupación, que genera disgregación familiar. Un empleo para una familia será el objetivo de una sociedad saludable.

 

  1. 3.    La Salud:

Entendida como componente básico y estructurador del desarrollo humano (integral, sustentable) y  no como ausencia de enfermedad.

No podemos mantener el consumismo como el motor de la sociedad, hay un consumo mínimo indispensable que es necesario garantizar, pero no podemos seguir pasando de la desnutrición a la obesidad solamente por criterios de desarrollo distintos y sin evaluar el rol social del hombre subsidiado que genera perdida de la autoestima y toda la gama de enfermedades mentales y sociales que nos acosan. Violencia, adicciones, accidentes de transito…

“Salud” deberá ser la idea capaz de canalizar las expectativas tanto espiritualizadas como pragmáticas de la búsqueda de una mejor calidad de vida, que satisfaga las necesidades personales, sin envilecerlo, sin perder la visión del “todo” trascendente (respetuoso de la diversidad de cultos pero también de creencias) y con enfoque comunitario, (mi bien en el bien de todos).

 

Desarrollar estos tres ejes en el pensamiento colectivo nos darían identidad y nos ayudarían a retomar marcos de alianza más estables y duraderos.

Lucha contra la pobreza y Fortalecimiento de la cultura democrática como desafíos inmediatos.

 

 

La metodología

 

No podemos seguir pensando en el Partido Demócrata Cristiano como un absoluto, dueño de la verdad y único espacio para desarrollar esta idea. La misión será la de constituirse en una herramienta de un movimiento que articule esfuerzos de la sociedad detrás de estos pocos objetivos elementales pero que a su vez los enarbole dentro de un movimiento mayor capaz de defender la lucha contra la pobreza, logrando poder desde la convergencia de los actores sociales, gremiales, esfuerzos particulares en un marco de pensamiento con ejes comunes desde la dispersión electoral que se consolide como visión  y por ultimo (diez años) desembocando en posibles opciones electorales.

La preeminencia deberá ser el movimiento y la capacidad de movilización de cada uno por encima de los intereses partidarios, pero no ya evaluados en función de los éxitos electorales, sino de los objetivos básicos.

En principio defender estos postulados dentro del propio ámbito partidario, llegando incluso al nivel internacional no para criticar a Chaves sino para defender los intentos latinoamericanos por desterrar la pobreza.

 

  • Alianzas partidarias de largo alcance: aunque parezca una locura en un mundo tan cambiante, será la única forma de no sucumbir ante los avatares del electoralismo.

 

  • Asambleas partidarias anuales: con mecanismos de debate amplios pero acotados que permitan la participación en la generación de pensamiento y en la articulación de acciones transformadoras.

 

  • Inserción en movimientos sociales convergentes: evitar el aislacionismo y defender nuestro espacio a fuerza de identidad y propuestas y no a fuerza de codazos y descalificación.

 

 
Una Metodología desde lo cotidiano

 

Si bien necesitamos juntarnos con todos los que quieren cambiar o transformar la situación actual desde la mirada critica de nuestra historia, quienes crean en la participación popular  y consideren a la pobreza no un mal necesario, sino el escandalozo espectaculo de nuestro pecado social, no podemos integrarnos sin un lenguaje y una simbología propias de la esperanza. No será la “lucha” sino la construcción. No será la bronca, que la hay sino la alegría de lo que tenemos y lo que soñamos.

 

ALGO LINDO

Casi siempre comenzamos, / por lo que ya tiene el pueblo,

/  por lo que necesita, / le duele o anda queriendo.

/ Pero contamos con alguien, / que suma nuestros esfuerzos,

/ y es nuestra Madre querida, / Mamá del Señor, Dios nuestro.

 

Lo decimos, lo cantamos, / algo lindo está naciendo;

/ aquí abajo entre los pobres, / y en el corazón del pueblo.

/ Con sudor y sacrificio, / con martirio, lucha y sueño;

/ algo nuevo, muy antiguo, / y es con baile, canto y rezo.

 

Todos somos importantes, / cada niño, cada abuelo,

/ cada cual con su algo propio, / con su historia y con su genio.

/ Casi todos somos pobres, / pero nos gusta el festejo,

/ la flor de nuestra alegría, / perfuma nuestros encuentros.

 

Si en comunidad pedimos: / “Venga a nosotros tu Reino”

/ Sabemos que la justicia, / no está... pero está viniendo.

/ Sabemos que hay hermanos, / de pie rompiendo el silencio,

/ y hay un pueblo esperanzado, / que marcha hacia sus derechos.

 

 

 

Espacios de encuentro

La construcción cotidiana nos tiene que llevar a visitar con esta propuesta a cada uno de los que conocemos tienen “buena voluntad” y experiencia de trabajo organizado. Catequistas, misioneros, promotores comunitarios, pastores, docentes, artistas que tengan alguna afinidad con estos valores. No para proponerles militar en un partido, sino para pensar y encontrar caminos comunes para una vida más vivible.

Periodo de arrimar leña al fuego: durante todo el primer cuatrimestre, visitar y proponer estas ideas a afiliados, amigos que se integren a la DC amigos que estén en otros movimientos o partidos no para que se vengan ( si vienen en buena hora) sino para que promuevan estos valores  e ideas en sus respectivos espacios.

 

Mantener dos espacios mensuales:

  • Hablemos de esto: espacio que promueva la conciencia critica desde la reflexión y el análisis de:

a)    El documento o los documentos actuales ;

b)   Notas de interés

c)    Bibliografía propuesta por los participantes

Donde cada uno cuente la actividad que viene realizando en su sector y se discutan y “en lo posible” se acuerden criterios, dejando constancia, tanto de los criterios acordados como de las discrepancias.

Se promuevan acciones de concientizacion y difusión de las ideas o acción en problemáticas “simbólicas”.Las acciones concretas y de fondo serán del ámbito de la organización a la que cada uno pertenezca.

Este espacio será coordinado por alguien electo en la reunión anterior y tomará nota un secretario que también se renovará en cada reunión.

  • Fiesta de la Vida: una ves al mes juntarse y celebrar la vida, cumpleaños, aniversarios, recepciones retomando la costumbre de las fiestas familiares donde pongamos en practica el festejar alegrándonos de la vida del otro y compartiendo lo que tenemos. Con dinámicas de integración, juegos grupales, favoreciendo la comunicación y expresiones artísticas y evitando juegos de azar, alcohol y la música ensordecedora. No por puritanismo sino por las implicancias culturales de estos tres componentes.

Estas fiestas de la vida se promoverán en cada barrio, en cada ciudad, pero sobre todo en la capital correntina atendiendo a la necesidad de los ingresantes de las ciudades de toda la provincia y de otras provincias a la facultad en su necesidad de encontrar un lugar de pertenencia y promoviendo los centros de residentes en el marco de un Movimiento de Jóvenes por la diversión sana que incorporen estos criterios de “formas de festejar la vida” y favorezcan el vinculo con sus culturas y familias de origen y las organizaciones de esas ciudades.

 

 

 

Congreso Provincial por la Vida, La Justicia y la Salud

 

Todos los años independientemente de los avatares de la política electoral

 

En el segundo semestre (vacaciones de Julio) promover un encuentro provincial entre todos los movimientos que se generen  tras estas ideas (por ejemplo: Mov dentro del PJ; movimiento dentro de la Acc. Católica; mov. Dentro de la Iglesia Luterana de Corrientes, Mov dentro del ARI; Mov dentro de la DC) convocando a figuras internacionales del pensamiento como Leonardo Boff  y organizando debates en talleres que dejen establecidas redes de trabajo y comisiones permanentes entre interesados y especialistas en cada tema.

Conformación de un Movimiento de pensamiento Político Social Provincial

Con actores que se comprometan a mantenerlo al menos diez años, tanto partidos como organizaciones políticas y ciudadanos.

 

HUMANIDADES HOY EN AMÉRICA LATINA


A la desesperación y al desencantamiento yo creo que hay que contrarrestarlos con motivos que nos hagan descubrir razones para seguir viviendo.

Leonardo Boff (Para Kaos en la Red) [04.04.2007 21:40]

Para mí es un honor dictar esta conferencia en el contexto de la apertura de los cursos de Estudios Generales de esta Universidad.

 Conozco muchas universidades en el mundo, sea en Oriente, sea en Occidente, pero en ninguna de ellas he sentido tanta consistencia y coherencia como con los Estudios Generales de esta Universidad.

 En abril empezaré un semestre como profesor visitante en Estudios Generales de la Universidad de Munich donde estudié, pero son clases puntuales por un semestre. Aquí es algo permanente y continuo que tiene como consecuencia crear una visión humanista del mundo una perspectiva muy importante de la realidad porque va a significar un nivel más alto de la población en su condición de ciudadana, su cuota de la historia que aquí se hace, los retos que vienen de la realidad. Quiero reconocer este esfuerzo que hace la Universidad de Costa Rica.

 El tema es Las humanidades hoy en América Latina.Voy a tratar de alargar el tema, porque hoy América Latina es una pequeña provincia del gran complejo sistema de La Tierra. Y como todos sabemos hoy la sociedad mundial está en el ojo de una inmensa crisis de civilización, una crisis de sentido y de falta de rumbo histórico.No sabemos hacia donde vamos y somos entregados a un sistema económico que absorbió lo político y que hace de todo mercancía: desde el sexo hasta la Santísima Trinidad, con todo se puede ganar dinero. Y todo eso se rige por la competencia y no por la cooperación.Por eso hay tantos millones y millones de marginados y excluidos.

 Yo veo dos pensadores trascendentales que nos ayudan a entender este momento histórico que son Max Weber y Frederick Nietzsche, que han intuido la raíz de la crisis que estamos sufriendo, pero que empezó mucho antes.

 Max Weber mostró que la sociedad moderna se construye sobre el pensamiento funcionalista, sobre la burocracia, sobre la secularización que ha producido el desencantamiento del mundo. Vivimos desencantados: desencantados con el mundo, desencantados con la política, desencantados con nuestras personalidades políticas, desencantados con Bush, desencantados incluso con Lula y no en último lugar, desencantados con Ronaldinho y Ronaldo, que nos han avergonzado en el último Campeonato Mundial. Vivimos en la era del desencanto y ¿cómo reencantar a la humanidad?

 Nietzsche nos trae otro elemento que es la muerte de Dios. No es que Dios murió, porque un Dios que muere no es Dios. Es que nosotros hemos matado a Dios, nos dice Nietzsche.¿Qué significa? Que Dios no tiene relevancia social, no se construye cohesión alrededor de la idea de trascendencia de Dios. Y por eso vivimos en el desamparo existencial. Ese anuncio de Nietzsche que Dios murió tiene consecuencias graves porque ha creado una desaparición del horizonte utópico de la humanidad. Por millares de años la humanidad encontraba en las religiones una referencia trascendente, la razón para estar juntos, para crear una comunidad y la cohesión social. Ahora eso ya no funciona. Eso no significa que impera el ateísmo, porque lo que se opone a la religión no es el ateísmo. Lo que se opone a la religión es la ruptura, la falta de un lazo que ligue y religue todas las cosas. Y hoy vivimos colectivamente rotos desde dentro y desamparados.

 Es en ese contexto hay que entender la gravedad de la crisis actual, que tiene un agravante muy importante, porque hasta hoy se decía, vamos al encuentro de una gran crisis civilizacional, crisis del sistema de la vida, crisis del sistema de La Tierra.

 Un hecho importantísimo que para mí significa una ruptura en la conciencia colectiva de la humanidad: en los primeros días de febrero de este año en París, cuando el Panel Intergubernamental de los Cambios Climáticos que involucra a más de 2000 científicos de la ONU, nos ha dado los datos reales de la situación de La Tierra: que estamos ya dentro de un cambio irrefrenable de La Tierra, que La Tierra va a calentarse entre 1,8 hasta 4 y en algunos sitios 6,4 grados Celsius y que eso va a significar en los próximos 30 o 40 años inmensas devastaciones en el sistema de la vida. Millones de personas pueden desaparecer.

 Según James Lovelock, el formulador de la Teoría Gaia de La Tierra como súper organismo vivo que acaba de lanzar el libro La venganza de Gaia, hasta el año 2050 o 2060 -tal vez sea exagerado, pero tiene autoridad para decirlo puede desaparecer cerca del 80% de la humanidad. Y cuando ha estado en Brasil en octubre dijo: Brasil que ha tenido el privilegio de tener tanto sol, será su desgracia, prácticamente contará con dos tercios del país inhabitables por exceso de calor y habrá una sabanización acelerada porque La Amazonia no aguanta esos niveles de calentamiento.

Esta realidad nos hace pensar. No basta solamente como sugiere el documento de esos científicos que es adaptarse a la nueva realidad, ni es suficiente aminorar los efectos dañinos del calentamiento global, sino que hay que ir a algo más profundo: hay que refundar el sentir de la vida, hay que recrear una nueva espiritualidad, es decir, un nuevo sentido más amplio de nuestro pasar por este mundo, de nuestra coexistencia como seres humanos, para hacer que la Tierra, la humanidad, puedan, sigan teniendo futuro.

A la desesperación y al desencantamiento yo creo que hay que contrarrestarlos con motivos que nos hagan descubrir razones para seguir viviendo, con cambios, con adaptaciones, pero desde un nuevo paradigma de civilización. El fondo es ¿cómo salir de esa crisis?

Si la crisis es global, la solución también tiene que ser global.Y para eso hay que mirar lejos hacia atrás, mirar lejos hacia delante y mirar lejos hacia arriba, porque cuando entramos en crisis nos planteamos las cuestiones más fundamentales: quiénes somos nosotros, de dónde venimos, hacia dónde vamos, cuál es nuestro lugar en el conjunto de los seres de la naturaleza, cuál es nuestra misión en este mundo.

En momentos de crisis esas son las cuestiones básicas que hay que contestar, personalmente cada uno y colectivamente las comunidades humanas, la humanidad que se encuentra globalizada. Tenemos que crear una especie de viático mínimo para poder caminar y dar sentido a nuestra existencia, bajo estas amenazas que pesan sobre nosotros. Yo quiero hablar acerca de mirar lejos hacia atrás, ¿de dónde venimos? yo veo que el ser humano tiene por lo menos cuatro enraizamientos: cósmico, biológico, histórico-cultural y personal.

Todos nosotros venimos de una inmensa deflagración que ocurrió hace 13,7 mil millones de años. Venimos del Big-Ben. En un primer momento estábamos todos juntos, en aquel punto mínimo cargado de energía y materia condensada que explotó, y ahí empezó el proceso de evolución. Ese proceso se va expandiendo, creando las grandes estrellas rojas, dentro de las cuales se formaron todos los elementos físico-químicos que constituyen nuestra realidad, que es la realidad de todo el universo.

Nosotros somos seres cósmicos por eso, porque tras el famoso isomorfismo del universo, tenemos los mismos elementos constituyentes. Somos hijos de ese inmenso proceso, cargamos en nuestra piel y en nuestro cuerpo todos esos elementos. También cargamos las cuatro energías fundamentales que sustentan el universo y a cada uno de nosotros, que son la energía gravitacional, la electromagnética, la nuclear débil y la nuclear fuerte. Somos seres cósmicos y tenemos una dimensión cósmica que no hay que negar. No tenemos que sentir vergüenza de pertenecer a una realidad que nos desborda por todas partes.

Pero somos también seres vivos. Hace 3,8 mil millones de años irrumpió la vida desde una complejidad enorme del proceso de evolución. La vida es un capítulo de la evolución cósmica y la vida humana es un subcapítulo del capítulo de la evolución cósmica. Cuando se realizó una complejidad más alta, irrumpió la vida humana.

Cuando hace 5 o 6 millones de años atrás, nuestros ancestros antropoides salían a recolectar alimentos y cazar para comer, no comían como hacían los animales para sí, sino que lo traían todo para el grupo y lo repartían fraternalmente y cooperativamente entre ellos. Ese gesto de cooperación es fundador de la humanidad. Permitió el salto de la animalidad a la humanidad. Por eso es que la cooperación, la solidaridad, la interdependencia de unos y otros no es una ley entre otras; es la ley fundamental del universo y de la vida humana.

Por eso es tan perverso el capitalismo que pone todo el acento en el individuo, en la competencia y no en la cooperación. Somos seres vivos, mejor dicho somos mamíferos vivos, mamíferos conscientes.¿Por qué mamíferos? Porque hace 125 millones de años, cuando emergieron los mamíferos, emergió algo único que no había antes en la historia: nació el afecto, el cuidado, el cariño, el amor que cada mamífero tiene por sus crías. Nosotros venimos de esta tradición, somos seres de cuidado, seres de sensibilidad, sensibilidad que hace falta en el mundo de hoy.

Cuando en 1952 James D. Watson y Francis H. C. Crick, han decodificado el código genético, han hecho un hallazgo que es único en la historia de la ciencia: se han dado cuenta que todos los seres vivos, desde la bacteria más originaria hasta los animales más grandes como los dinosaurios, pasando por los colibríes y llegando a nosotros, todos los seres vivos tienen fundamentalmente el mismo código genético, tienen los mismos 20 aminoácidos y las mismas cuatro bases fosfatales. Eso significa que todos los seres vivos son parientes, son hermanos y hermanas, son primos entre ellos, constituyen la gran comunidad de vida y nosotros somos una parte de esa comunidad de vida. Lo que Francisco de Asís no intuía en su mística cósmica cuando llamaba al hermano sol y hermana luna, y hermanos y hermanas al pájaro, al gusano que intenta cruzar el camino. A todos ellos los llamaba con la dulce palabra de hermanos y hermanas.

Él intuía algo que para nosotros es una experiencia empírica-científica, somos de hecho hermanos y hermanas. Entonces el ser humano es esa realidad, tiene esa ancestralidad junto a otros seres vivos. Somos seres cósmicos, somos seres vivos, pero también somos seres culturales-históricos.

Todos los vivientes tienen órganos especializados que les garantizan la supervivencia y la vida, el ser humano no; biológicamente es un ser defraudado, no tenemos ningún órgano especializado. Tenemos que intervenir la naturaleza. Tenemos que crear nuestro hábitat, nuestro hogar. Y estamos obligados a hacer cultura, a hacer historia, a intervenir la realidad, crear el ámbito que protege nuestras vidas y defiende nuestra existencia. La acumulación de esas intervenciones significa la cultura y la historia. Nosotros somos seres culturales. La evolución posiblemente jamás iba a producir un micrófono o esas luces eléctricas, pero a través del ser humano ha producido una cultura, la tecnología, sin las cuales nosotros no tendríamos condiciones de supervivencia. Y lo ha hecho de mil formas diferentes, por eso hay tantas culturas, tanta diversidad de expresiones humanas. Podemos ser humanos de mil formas diferentes: podemos serlo como latinoamericanos, como guaraníes, como yanomamis, como chinos, como hindúes. Mil formas de estar presentes y de organizar el mundo, y mostrar la capacidad inagotable del capital del ser humano.

Somos seres cósmicos, seres biológicos, seres culturales, pero también somos seres con la última irreductibilidad, que es la historia personal de cada uno. Cada uno es irrepetible en el universo, cada uno es uno y único. Por eso en cada persona humana, hombre o mujer, de alguna manera culmina el proceso de evolución, porque tenemos capacidad de decidir, de plasmar nuestro futuro. Por más condicionantes que tengamos, y más presiones que suframos de todas partes, hay un punto de decisión: cada persona tiene su singularidad, que el gran filósofo franciscano medieval Juan Dun’s Escoto llamaba la exeitas, la extidad. Este ser humano aquí es irrepetible, es único en la historia pasada, será único en la historia futura. Pero él tiene algo de sagrado, de único, porque es un proyecto infinito, que por su libertad puede dar un destino a su vida, feliz o infeliz, realizada o frustrada, desde el momento único de constitución de nuestra individualidad, de nuestra personalidad. Y eso hay que reconocerlo como un dato filosófico, o­ntológico, es decir irreductible del ser humano. Cada uno es único y tiene su destino y es responsable por ese destino, cada uno tiene la capacidad de ejercer su libertad como decisión, es decir, algo que pone una realidad nueva en la historia. Si queremos salir de la crisis hay que mirar lejos hacia atrás. Hemos pasado tantos millones de años y hemos llegado. Cómo va el camino hacia delante; hay que mirar lejos hacia delante.

Yo creo que tenemos cuatro retos fundamentales para el futuro que nos toca vivir. Primero, de cara a la crisis y al clamor ecológico, hay que garantizar el futuro de La Tierra, y ese futuro no está garantizado. Ese gran cosmólogo y científico Carl Sagan dijo en su testamento antes de morir: Las fuerzas directivas del universo ya no pueden garantizar el futuro de La Tierra, porque la hemos agredido y explotado a tal punto que ha sobrepasado el 25 por ciento de su capacidad de regeneración. Si queremos garantizar el futuro de La Tierra tenemos que poner un alto político, tenemos que querer que la tierra tenga futuro. Y es lo que nos piden los últimos datos que nos vienen de la ciencia de La Tierra de la ecología: tenemos que actuar porque si no actuamos en un espacio limitado de tiempo, vamos hacia la devastación.

Incorporar la visión que los astronautas nos hay transmitido de La Tierra, que desde sus naves espaciales, mirando desde sus ventanas decían, La Tierra es pequeña, cabe en la palma de mi mano, puedo esconderla por detrás de mi pulgar. Ahí en esa Tierra está todo lo que sagrado, venerado, amado: mi familia, mis hijos, mi patria. Tenemos que incorporar esa visión, que es un planeta pequeño, el tercero del sistema solar. Un sol vagabundo de quinta categoría, que está a 27 mil kilómetros del centro de nuestra galaxia, al interior de la espiral de ORION. Galaxia nuestra que es mediana, pequeña, entre cien mil millones de otras galaxias. Ahí está nuestra Tierra, pequeñísima, un pálido punto azul, pero ahí estamos nosotros. El universo entero caminó para que llegáramos a este punto y hablar de esas cosas todos. Si hubiera otros cambios y otras relaciones, no estaríamos aquí para hablar de todo esto.

Esta cosa pequeña, que los astronautas dicen muchas veces que desde las naves no hay diferencia entre tierra y humanidad. Es la misma gran unidad: tierra y humanidad. Por eso entendemos a ese gran cantante argentino indígena, Atahualpa Yupanqui, que decía la tierra y el ser humano es una misma realidad, una misma cosa. El ser humano es la tierra que camina, la tierra que siente, que piensa, que ama, que cuida y hoy la tierra que entra en alarma. Nosotros somos tierra. Por eso es que hombre viene de homo-humus; la tierra fecunda, la tierra fértil. Por eso es que Adán significa Hijo de Adamá, la tierra madre, la tierra buena.

Somos seres terrenales. Somos la misma tierra que en el momento de su evolución empezó a sentir, amar, pensar. Por eso no podemos negar nuestras raíces terrenales. Y esta tierra puede sucumbir debido a la irresponsabilidad sistemática de los seres humanos. Nuestra civilización hace ya trescientos años que se ha propuesto a esta insanidad; explotar en forma sistemática, continuada, todos los recursos de la tierra. El suelo, subsuelo, el aire. Esa tierra ya no aguanta, está bajo un estrés terrible y nosotros tenemos que garantizar el futuro de La Tierra.

Como decía el profesor Ángel Ocampo, una frase anónima, tan bella: “debemos cuidar de La Tierra, porque ella pertenece a nuestros hijos e hijas, pertenece a nuestros nietos y nietas”. Nosotros somos huéspedes de La Tierra y por amor a aquellos que todavía no han nacido, debemos aprender a amar lo invisible, respetar y cuidar de La Tierra. Porque ellos tienen derecho de habitarla, para que ella sea habitable, que tenga suficiente para todos, que tenga un aire respirable, que puedan pisar los suelos sin contaminarse.

Entonces el gran reto que tenemos es cómo garantizar el futuro del sistema de La Tierra. Porque no es solamente el futuro de Costa Rica, de América Latina. No, de la totalidad, porque somos provincias y Costa Rica es una provincia bella, radiante, de este gran planeta Tierra.

Segundo punto mirando hacia delante y mirando lejos, es garantizar la supervivencia de la humanidad. Y eso no es poco, porque de nuevo en nuestra insanidad hemos construido una máquina de muerte, con armas biológicas, químicas y nucleares que pueden destruir de 25 formas diferentes toda la humanidad, sin dejar ningún superviviente; eso ha creado el ser humano. Y hace poco en el suplemento Le Monde Diplomatic, se daban estos datos: el 70 por ciento de la inteligencia mundial está metida en proyectos militares, en proyectos de guerra. Solamente una humanidad insana, solamente universidades que no tienen estudios generales, humanistas, como tiene esta Universidad, puede llegar a esta expresión de la demencia; alimentar la máquina de muerte.

En uno de los encuentros en que participé sobre derechos humanos con Gorbachov, él decía que hoy por hoy se venden y se construyen más armas de muertes que en los tiempos de la guerra fría. Porque la construcción de armas exige inmensas inversiones de capital, investigación científica de punta; es el más grande mercado mundial junto con el mercado de las drogas. Hay que garantizar la supervivencia de la humanidad que no está garantizada. La cultura de la guerra hay que contrarrestarla con la cultura de la paz. A los héroes militares hay que contraponer los héroes de la paz, del amor a la humanidad, los que han servido a las causas buenas de la humanidad.

El tercer reto que nos viene de ese mirar lejos hacia delante, es garantizar la unidad de la familia humana, porque el gran riesgo hoy es hacer la bifurcación de la familia humana. Por una parte aquellos que tienen acceso a todos los medios de vida, que pueden eventualmente vivir hasta 130 años, porque es la edad de nuestras células, y eso es solamente para 1,6 mil millones de personas. Pero ocurre que nosotros somos 6,5 mil millones de personas. La otra parte de la humanidad vive como en la tradición muriendo con 50 o 60 años; no es como aquí en Costa Rica donde las personas superan los 70 años. En Brasil yo estaría ya muerto, porque tengo 68 años, y la edad media es de 64 años. Yo estaría vencido por la usura del tiempo.

Entonces, ¿como mantener la unidad, la no bifurcación de la vida humana?, porque los ideales de igualdad, de unión, son muy débiles en la historia de la humanidad; es una historia de enfrentamientos y guerras.

El gran riesgo es que ya no nos consideremos como semejantes, sino como desiguales, como diferentes, de otra especie que no sea la especie humana. Por eso es que los serbios castraban a los musulmanes de Yugoslavia. Por eso podemos torturarlos, matarlos, sin ofender la carta de los derechos humanos, porque ellos no son humanos. Tantos están pensando así ahora. Y ese filósofo Richard Rorty de los Estados Unidos que escribió un bellísimo artículo sobre cómo la degradación de la cultura hace que nosotros no seamos solamente diferentes, sino que seamos tratados como desiguales, de otra especie que no sea la especie humano. Cómo mantener, y es el sueño de todas las culturas, la familia humana sentada alrededor de la mesa, disfrutando de la generosidad de la naturaleza, encasa como hermanos y hermanas.

El tercer gran reto es cómo garantizar la singularidad, la identidad de América Latina, de Costa Rica, porque el proceso de globalización a nivel cultural es una especie “hamburguerización” del mundo, de uniformación de hábitos, de música, de visiones del mundo. Sería una desgracia que en la naturaleza hubiera solamente cucarachas para desesperación de las mujeres, o solamente escorpiones, para desesperación de los hombres. Lo importante es la biodiversidad. Cuántos más árboles, pájaros, peces mejor; porque la interdependencia de todos con todos hace que tengan futuro, que puedan sobrevivir. Entonces tenemos que defender la biodiversidad. Una parte de la globalización como la etapa nueva, la etapa planetaria de la humanidad.

Que los pueblos que estaban perdidos por ahí en sus regiones, se encuentran todos juntos, se encuentran en un único lugar que es el planeta Tierra como casa común. Pero traen la riqueza de sus experiencias históricas, de sus identidades nacionales, de sus experiencias espirituales, de su cultura, de su música; todo eso revela la riqueza. Como hacer el capital más grande. Inagotable es el capital humano que todavía no fue desarrollado plenamente, porque somos un proyecto infinito. Yo veo ahí que hay que preservar y ofrecer a la humanidad este inmenso ensayo civilizatorio de magnitud histórica que hemos hecho aquí en América Latina.

Solamente a mi país vinieron representantes de 60 etnias, naciones y pueblos diferentes. De cada país de América Latina se puede decir lo mismo. De todas las partes del mundo vinieron inmigrantes que han constituido nuestros pueblos. Como guardar ese ensayo civilizatorio muy bien sucedido, porque con algunas excepciones, tenemos la convivencia en las diversidades, la aceptación de unos y otros.

Segundo, en este continente esta la más grande biodiversidad de planeta. La Pacha Mama, la madre tierra, fue muy generosa en nuestro continente. Somos el continente más desigual de la tierra; más que África. África es más pobre, pero tiene más igualdad. Y a pesar de eso tenemos una riqueza de biodiversidad fantástica, porque aquí está la mayor superabundancia de agua dulce, que será dentro de poco el bien más escaso de la naturaleza. Aquí en América Latina tenemos más del 24% de toda el agua dulce del mundo, asequible al consumo humano. Aquí tenemos la más grande biodiversidad del planeta. Solamente en un espacio similar a un campo de fútbol la flora y fauna amazónica tiene más animales y especies vegetales que toda Europa junta. Esta es una propulsión fantástica del misterio de la vida.

Aquí en América Latina está el regulador del clima de todo el planeta. Los países amazónicos con las “florestas” húmedas que regulan todo el clima del planeta. El futuro de la humanidad en términos ecológicos, pasa por América Latina. Tenemos una responsabilidad inmensa de cuidar esas florestas de las partes verdes.

Tenemos que rescatar nuestro pasado, las grandes sabidurías de los pueblos originarios, aztecas, incas, mayas quechuas, misquitos, y tantas culturas que aquí tenemos, de mucha sabiduría, con saber ecológico que debe ser preservado y continuamente revisado. Tenemos que superar el presente con tantas desigualdades y preparar el futuro para que América Latina pueda ofrecer lo que tiene no solo para su beneficio sino para la humanidad.

Voy llegando al final. Necesitamos mirar lejos hacia arriba. Miramos lejos hacia atrás y hacia delante, pero ahora hay que mirar hacia arriba que es la otra dimensión del ser humano. Hay que hacer el arriba con las “erres” de Costa Rica.

Yo creo que hay que desarrollar una visión espiritual del mundo, como la manera más corta, más inmediata de encontrar una solución. Cuando yo hablo de encontrar una visión espiritual del mundo, no estoy hablando de una visión religiosa del mundo. Las religiones no tienen el monopolio de la espiritualidad.

La espiritualidad es la dimensión de lo humano. Tenemos el cuerpo y somos parte del cosmos. Tenemos una psique que es parte de toda la vida interior de todos los seres vivos. Pero tenemos también el espíritu, que es aquel momento de la conciencia por el cual nos sentimos parte de un todo, que nos desborda por todas partes. Por el espíritu captamos que las cosas no están puestas una al lado de la otra, sino que todo forma un inmenso sistema. Forma un cosmos ordenado. Que hay un velo que liga y re-liga todas las cosas, que el universo tiene un mensaje que decirnos la majestad de las estrellas, la grandeza de la complejidad, que todas las cosas tienen su otro lado, su dimensión que nos habla que el ser humano es aquel que puede escuchar, descifrar los mensajes que vienen de la realidad, que puede escuchar su propio corazón y los llamados a la generosidad a la compasión, al amor, al cuidado por todo lo que vive y existe, porque lo que existe merece existir, y todo lo que vive merece vivir.

Esa dimensión de la espiritualidad subyace en todas las iniciativas y alternativas posibles, en términos de paradigma, de esa civilización que nos ha llevado a esa crisis mundial. Porque mirar hacia arriba nos hace mirar una percepción nueva del ser, de la última realidad, y del ser humano portador de esa realidad. Entones necesitamos una espiritualidad.

Como decía el gran teólogo del siglo pasado, Karl Rahner, el siglo XXI será un siglo de espiritualidad, o no será. Espiritualidad en ese sentido profundo del ser humano, que es capaz de vivir, aceptar, elaborar valores que no sean esos materiales del consumo, del utilitarismo, sino valores de la gratuidad, del amor, la amistad, y de la compasión de cara a los que sufren, de cuidado de la tierra y de nuestra vida y nuestro futuro.

Quiero terminar con el texto de las escrituras judaico cristianas. En un momento dice, habla Dios así: “Hoy tomo el cielo y la tierra como testigo, yo les pongo la vida y la muerte, la bendición o la maldición. Elijan la vida para que tú y tus descendientes puedan vivir. Elijan la vida”. Nosotros hemos elegido la vida y estoy seguro que todos ustedes también han elegido la vida.

 

Muchas gracias.

 

Leonardo Boff

 

Por O Globo (reenvío) - Thursday, Sep. 14, 2006 at 1:48 PM

Habla el líder de Primer Comando Capital desde la cárcel. Después de esta entrevista fue secuestrado el gerente de la cadena O Globo, de TV, Brasilera.

Entrevista realizada por O Globo

- ¿Vos sos del PCC (Primer Comando Capital)?
- Más que eso, yo soy una señal de nuevos tiempos. Yo era pobre e invisible... ustedes nunca me miraron durante décadas... Y antiguamente era blando resolver el problema de la miseria... El diagnóstico era obvio: migración rural, desnivel de renta, pocas favelas, periferias ralas. La solución que nunca venía...

¿Qué hicieron?
Nada. ¿El gobierno federal alguna vez destinó presupuesto para nosotros? Nosotros sólo aparecimos en los desmoronamientos en el morro, o en las canciones románticas sobre la "belleza de los morros al amanecer", esas cosas...
Ahora estamos ricos con la multinacional del polvo. Y ustedes están muriendo de miedo... Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia social... ¿Viste? Soy culto... leo a Dante en la prisión.

- Pero la solución sería...
- ¿Solución? No hay más solución, chabón... La propia idea de "solución" ya es un error. ¿Ya viste el tamaño de las 560 favelas de Río? ¿Ya anduviste en helicóptero sobre la periferia de São Paulo? ¿Solución cómo? Sólo vendría con muchos billones de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general; y todo tendría que ser bajo la batuta casi que de una "tiranía esclarecida", que salte por encima de la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del Legislativo cómplice (¿o vos creés que las 287 sanguijuelas van a actuar? Si bobean, van a robar hasta al PCC...) y del Judicial, que impide puniciones. Tendría que haber una reforma radical del proceso penal del país, tendría que haber comunicación e inteligencia entre policías municipales, estaduales y federales (nosotros hacemos hasta tele-conferencias entre presidios...) Y todo esto costaría billones de dólares e implicaría un cambio psico-social profundo en la estructura política del país.
O sea: es imposible. No hay solución.

- ¿Vos no tenés miedo de morir?
- Ustedes son los que tienen miedo de morir, yo no. Además, acá en la cárcel ustedes no pueden entrar y matarme... pero yo puedo mandar a matarlos a ustedes afuera... Nosotros somos hombres-bomba. En la favela hay cien mil hombres-bomba...
Estamos en el centro de lo indisoluble, exactamente... Ustedes en el bien y yo en el mal, en el medio, la frontera de la muerte, la única frontera.
Ya somos otra especie, ya somos otros bichos, diferentes a ustedes. La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, en el ataque al corazón... La muerte para nosotros es la presunción diaria, tirados en una zanja... ¿ustedes intelectuales no hablan de lucha de clases, de "sea marginal, sea héroe"?
Bueno, es eso: llegamos, ¡somos nosotros! Ja, ja... ustedes nunca esperaron a estos guerreros del polvo, ¿no? Yo soy inteligente. Yo leo, leí 3000 libros y leo a Dante... pero mis soldados son todos extrañas anomalías del desarrollo rengo de este país. No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa creciendo ahí afuera, cultivándose en la llama, educándose en el absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo alienígena escondido en las márgenes de la ciudad. Ya surgió un lenguaje nuevo.
¿Ustedes no escuchan las grabaciones hechas "con autorización de la Justicia"? Bueno, es eso. Es otro lenguaje. Estamos delante de una especie de post-miseria. Eso. La post-miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis comandos son una mutación de la especie social, son hongos de un gran error sucio.

- ¿Qué cambió en las periferias?
- Dinero. La gente hoy tiene. ¿Ustedes creen que quien tiene 40 millones de dólares como el Beira-Mar no manda? Con 40 millones la prisión es un hotel, un escritorio... ¿Cuál es la policía que va a quemar esta mina de oro, entendés? Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si un funcionario vacila, es despedido y tirado al microondas... ja, ja.
Ustedes son el Estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos y burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes en tierra extraña. Nosotros no tememos la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes van de tres octavos. Nosotros estamos en el ataque. Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad.
Ustedes nos transforman en superstars de cine. Nosotros los hacemos a ustedes payazos. Nosotros somos ayudados por la población de las favelas, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos globales. Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros clientes. Ustedes nos olvidan así como pasa la violencia.

- ¿Pero qué es lo que tenemos que hacer?
- Voy a dar una avispada, aún contra mí. ¡Agarren a los barones del polvo! Hay diputado, senador, hay generales, hay hasta ex presidentes de Paraguay en los cárteles de cocaína y armas. ¿Pero quién va a hacer eso? ¿El Ejército? ¿Con qué plata? No hay dinero ni para el rancho de los reclutas...
El país está quebrado, sustentando un Estado muerto a intereses de 20% anual, y Lula todavía aumenta los gastos públicos, empleando 40 mil picaretas. ¿El Ejército va a luchar contra el PCC y el CV (Comando Vermelho)? Estoy leyendo a Klausewitz, "Sobre la guerra". No hay perspectiva de éxito... Nosotros somos hormigas devoradoras, escondidas en las márgenes... La gente ya tiene hasta armas antitanques... Si pelotudean, van a rolar unos Stingers ahí...

Para acabar con nosotros, sólo tirando bomba atómica en las favelas... Además, nosotros terminamos tirando también "unita", de esas bombas sucias precisamente... ¿Ya pensaste? ¿Ipanema radioactiva?

- Pero... ¿no habría solución?
- Ustedes sólo pueden llegar a algún logro si desisten de defender la "normalidad". No hay más ninguna normalidad. Ustedes precisan hacer una autocrítica de la propia incompetencia. Pero voy a ser franco... en la buena... en la moral... Estamos todos en el centro de lo indisoluble. Sólo que nosotros vivimos de él y ustedes... no tienen salida. Sólo la mierda. Y nosotros ya trabajamos dentro de ella. Mirá acá, hermano, no hay solución. ¿Saben por qué? Porque ustedes no entienden ni la extensión del problema. Como escribió el divino Dante: "lasciate ogni speranza voi che entrate!" Perezcan todas las esperanzas ¡estamos todos en el infierno!

Marcola.

 

 

LOS INEXISTENTES

 

de www.pagina12.com.ar Contratapa | Jueves, 02 de Agosto de 2007 

Por Eduardo “Tato” Pavlovsky

 

Lois Wacquant, discípulo de Bourdieu, nos introduce en el ghetto de Chicago y el suburbio industrial en París. Allí nos señala que las estructuras y políticas estatales tienen un papel fundamental en las articulaciones de clase, lugar y origen de esas marginalidades. El nombre que elige este polifacético sociólogo francés es el de marginalidad avanzada.

Cinturón negro y cinturón rojo son las denominaciones para ambas marginalidades (vidas desperdiciadas, los que no existen o los hombres de las cifras y estadísticas. Algunos ya no funcionan como seres humanos).

Manuel Delgado, un antropólogo catalán, en su libro Sociedades Movedizas concluye que se hace pensar, a través de la sociología científica (muy bien paga por las multinacionales de turno), que son las identidades y no por lo tanto los intereses –no las injusticias y la falta de intervención del Estado– las que producen malentendidos culturales que se resolverán a través del diálogo y reconciliación de partes.

 Multiculturalismo –concepción apolítica, aeconómica, asocial e histórica de la noción “cultura”. Surgen entonces los expertos en “resolución de conflictos” –los mediadores culturales–, los terapeutas de comunidades, que intervienen con todo tipo de fiestas de “diversidad” y jornadas interculturales.

Lo económico, o el Estado, no existe como causante de esas tremendas desigualdades sociales y económicas que se pueden solucionar a base de diálogos éticos, de cómo se administra el conflicto de base y hacerlo callar en sus verdaderas causas. De ahí, de esta filosofía, surge la retórica de los derechos humanos basados en el amor y la comprensión recíproca. Como si los derechos de los humanos tuvieran existencia autónoma y “pudieran seguir alimentándose de la pura virtud”. La tolerancia en este caso es de por sí un concepto que presupone la descalificación de lo tolerado. La opinión pública percibe así al racismo como una patología localizada (ej.: los skinheads), que puede ser combatida y debe serlo. De este modo los inmigrantes, vagabundos, los “sospechosos”, además de causar conflictos como minorías excretables, han “creado” la aparición de estos parásitos característicamente suyos, que son los racistas.

¿Qué dice el racista?: Toda la culpa es del inmigrante. ¿Qué dice el antirracista trivializado por los medios de comunicación o por los altavoces oficiales en la materia?: Toda la culpa es del racista. Conclusión: suprimámoslo a uno y a otro y el orden alterado será suprimido. Esto ejemplifica a la estigmatización como ese mecanismo que le permite a la mayoría social, o al Estado, delimitar con claridad a una minoría como causante de los males que afectan a la sociedad y que se evitarían si fuese eliminada. Ellos dicen (la mayoría silenciosa): hay racismo, lo sabemos, pero no porque haya injusticia o explotación subhumana. Hay racismo porque hay racismo. Una adecuada formación de masas, con buena educación cultural, puede eliminar la tendencia casi congénita a excluir a ciertos prójimos y todo se acaba.

 En resumen: el problema de la inmigración en Francia (o los negros de Chicago) no es poder vivir con la diferencia, sino si se puede convivir con el escándalo moral de la explotación humana indispensable para el actual modelo de desarrollo económico.

Parece que podemos, si el OTRO acepta su no existencia –su no existencia de la dignidad humana– con un trabajo que lo dignifique y le permita re-construir el mundo o cultura del trabajo hoy ausentes. Eso que dan en llamar la realidad es una construcción política y social determinada desde los centros de poder encargados de la producción y distribución de significados, para cuya eficacia resulta indispensable el concurso de mayorías sociales en cuyos temas de representación ya estaban presentes y activas las lógicas de, y para, la exclusión.

La creación de un buen imaginario es indispensable (ordenado y ordenador). Siempre todo lo define el imaginario social construyendo las complicidades civiles. ¿O todavía no lo aprendimos? Bernardo Kliksberg, economista asesor principal del PNUD para América latina, dice que 50 millones de jóvenes latinoamericanos están fuera del sistema educativo y del mercado de trabajo. “Su situación es explosiva. No tienen acceso a un primer empleo. Se generan grupos de parias en los márgenes de la sociedad. La sociedad los repudia, exigiendo su ‘disciplina’.” Existe un 50% más de desempleo femenino –de donde surge gran parte de la prostitución, 20 millones de niños menores de 14 años son explotados laboralmente y siete millones en las más degradantes tareas como la prostitución, la pornografía y el tráfico de drogas.

América latina produce alimentos que permitirían satisfacer las necesidades del triple de su población actual. Sin embargo 53 millones carecen de alimentos suficientes. La criminalidad juvenil crece. De 100.000 habitantes pasó de 12,5 en 1980, a 25,1 por ciento en el 2006, la principal causa es la violencia. “Una juventud desocupada y sin esperanza (y sin noción de cultura del trabajo) alejada del sistema educativo y con familias desestructuradas por la pobreza, crea vulnerabilidad.

El refuerzo de mano dura frente a la población no hace más que romper sus tenues vínculos con la sociedad.” La mano dura aumentó la población carcelaria pero no redujo las tasas de delito por no atacar sistemáticamente sus causas: trabajo, educación y familia.

Esto tiene que convertirse en Política de Estado. En Santiago del Estero el 40% de la gente no tiene cobertura médica. El sistema de salud está colapsado, saturado y en crisis. Los hospitales tucumanos son un refugio contra la pobreza. A las altas médicas les cuesta irse. ¿Adónde? Los profesionales dicen que el problema no es aumentar las camas sino resolver el problema socioeconómico de las familias: “se quedan en el hospital porque su situación es mejor que en su casa, comen y están protegidos”. En la provincia hay 300 centros médicos, 267 no tienen internación.

 

 

La Salud como eje articulador

del trabajo cotidiano

 

…La equidad, el desarrollo ecológicamente sostenible y la paz son los ejes centrales de nuestra visión de un mundo mejor - un mundo en el cual una vida saludable para todas y todos sea una realidad; un mundo que respete, aprecie y celebre toda vida y diversidad; un mundo que permita el florecimiento de los talentos y habilidades para enriquecer uno/a a otro/a; un mundo en el cual las voces de los pueblos guíen las decisiones que afectan nuestras vidas. Hay más que suficientes recursos para lograr esta visión.

 

Declaración de Bangladesh, Diciembre 2000

 

En un sociedad cristiana no deben ni pueden existir clases sociales definidas por índices económicos. El hombre no es un ser económico. Lo económico hace en él a su necesidad, no a su dignidad.

El Estado no puede quedar indiferente ante el proceso económico, porque entonces no habrá posibilidad de justicia social, y tampoco puede quedar indiferente ante los problemas de la salud de un pueblo, porque un pueblo de enfermos no es ni puede ser un pueblo digno.

La salud, repito, no constituye un fin en sí mismo, para el individuo ni para la sociedad, sino una condición de vida plena, y no puede vivir plenamente si el trabajo es una carga, si la casa es una cueva, y si la salud es una prestación más del trabajador.”

Dr. Ramon Carrillo

 

La promoción y protección de la salud del pueblo es indispensables para un desarrollo económico y social sostenido y contribuye a mejorar la calidad de la vida y alcanzar la paz mundial.

Carrillo: “La tarea de los higienistas no rendirá sus frutos si previamente no se consolidan las leyes obreras destinadas a dignificar la tarea en las fábricas y oficinas, a mejorar los sueldos y salarios, a ampliar los beneficios de las jubilaciones y pensiones que amparen a la familia, si no se protege y subsidia a la maternidad, se planifica la vivienda higiénica al alcance de todos y se organiza la economía nacional con sentido biológico, en una palabra hasta que el nivel de vida del pueblo le permita llegar sin esfuerzo a las fuentes de la cultura y de la higiene, es decir a los auténticos sostenes de la salud física, espiritual y social”.

¿De qué le sirve a la medicina resolver científicamente los problemas de un individuo enfermo, si simultáneamente se producen centenares de casos similares de enfermos por falta de alimentos, por viviendas antihigiénicas, o porque ganan salarios insuficientes que no les permiten subvenir debidamente a sus necesidades? ¿De que nos sirve que se acumulen riquezas en los bancos, en pocas manos, si los niños de los pueblos del interior del país andan desnudos por insuficiencia adquisitiva de los padres y tienen así que soportar índices enormes de mortalidad infantil, del 300 por mil, como ocurre en algunas mal llamadas provincias pobres que yo llamaría más bien, provincias olvidadas?”.

Dr. Ramón Carrillo

 

 

 

 

ESTILOS DE VIDA SALUDABLES PARA UNA VIDA SALUDABLE

Lic. Piedad Huerta Arneros, MSP

Introducción

En el 2006 celebramos los 20 años de la emisión de la Carta de Ottawa misma que establece el marco conceptual para la promoción de la salud. Ésta emerge como parte de un proceso evolutivo de cambio de paradigmas, que va desde la concepción medicalizada biológica de la salud, hasta la actual discusión sobre sus determinantes sociales desatan un debate intersectorial sobre las causas profundas condicionantes del bienestar de los individuos, de las comunidades y de las sociedades. 

 

La primera Conferencia Internacional de Promoción de la Salud se llevó a cabo en Ottawa, Canadá, el 21 de noviembre de 1986, emitiéndose la Carta de Ottawa para el alcance de los objetivos de Salud para Todos en el Año 2000, planteados por los países miembros de la Organización Mundial de la Salud –OMS- en Alma Ata, URSS en 1978 (1). La riqueza de la Carta de Ottawa presenta múltiples aristas al establecer el marco conceptual para la promoción de la salud con definiciones tan fundamentales como el de la propia promoción de la salud: es el proceso que permite a las personas adquirir mayor control sobre su propia salud y, al mismo tiempo, mejorar esa salud¨(2).  La Carta identifica también condiciones fundamentales  para la salud: paz, vivienda, educación, alimentación, ingresos, un ecosistema estable, recursos sostenibles, justicia social y equidad (determinantes sociales). Establece el fundamento de la responsabilidad multisectorial para que la promoción de la salud sea efectiva. Define cinco líneas de acción fundamentales, mismas, que 20 años después siguen guiando los planes y programas de promoción de la salud en el mundo: elaboración de una política pública sana;  creación de ambientes favorables para la salud; fortalecimiento de la acción comunitaria; desarrollo de las aptitudes personales; y, reorientación de los Servicios de Salud (3).

 

Considerando los preceptos de la promoción de la salud, en cuanto al trabajo unificado intersectorial e interinstitucional de la mano con la sociedad, para el establecimiento de políticas públicas que promuevan y faciliten el llevar una vida sana, con ambientes favorables para la salud, el fortalecimiento de la comunidad, el desarrollo de aptitudes personales y la reorientación de los servicios de salud. La promoción de estilos de vida saludables, basados en la alimentación sana y la actividad física para el mejoramiento de la salud y la reducción de las enfermedades crónicas, resulta entonces fundamental.  La línea de vida completa es el marco de trabajo, es decir, la vida del ser humano desde el momento mismo de su concepción hasta su vejez, considerando que llevar estilos saludables nos permite vivir una vida saludable. 

 

Las verdaderas causas de la muerte

Cuando hablamos de las causas de mortalidad, generalmente pensamos en enfermedades que finalmente se identifican como la causa de la muerte: cáncer, diabetes, cardiopatías, lesiones por choques, entre otras. Sin embargo, éstas son solo el resultado final de una serie de determinantes sociales y factores de riesgo que llevan o contribuyen al desarrollo de la enfermedad y a la muerte. Hablemos de las diez primeras causas “verdaderas” de muerte, que a través de un concienzudo estudio identificaron McGinnis y Foege, en 1993, en el contexto de Estados Unidos, pero que son perfectamente reconocidos como factores de riesgo en todo el mundo (4):

 

  • Nutrición insuficiente o excesiva (hábitos alimentarios)
  • Traumatismos por vehículos automotores
  • Ejercicio aeróbico insuficiente
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Falta de inmunización contra agentes microbianos
  • Exposición a toxinas y venenos
  • Armas de fuego
  • Comportamientos sexuales arriesgados
  • Consumo de drogas ilegales
  • Consumo de tabaco

 

Salvo en los países más pobres, los factores de riesgo expuestos son prevenibles mediante cambios sociales (ambientales) y de comportamiento. Si vinculamos estos factores de riesgo a enfermedades (identificadas como principales causas de mortalidad en el mundo) y con determinantes sociales abordados en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la OMS(5), nos damos cuenta de manera mas clara, que un abordaje adecuado tanto de los determinantes como de las conductas de riesgo, ayudarían a disminuir en gran medida la mayoría de las enfermedades crónicas y sus consecuencias

 

 

ALTA ALEGREMIA

REFLEXIONES  SOBRE  SALUD INTEGRAL

 

Un andar por el norte argentino, durante varios lustros,  en permanentes búsquedas con otras personas,  tratando de hacer  caminos saludables,  me lleva a compartir algunas reflexiones acerca de la salud integral.

Lo que me transmiten las mujeres campesinas

En el norte argentino a las mujeres campesinas se les dice y se dicen entre sí, con mucho respeto y cariño, “Doña”.

Uno de mis primeros diálogos con “doñas” campesinas del norte argentino fue el siguiente:

-   ¿Así que vos venís a trabajar el tema salud?

-         Y sí...

-         Bueno, mirá Julio, si querés que hablemos de salud tenemos que ver primero si el suelo está vivo... porque ¿de qué salud vamos a hablar si pasa el avión arrojando venenos sobre las arroceras? Solamente si el suelo está vivo tendremos plantas sanas, y también animales sanos, y entonces podremos hablar de personas sanas.

Hasta hoy es la mejor definición que he sentido de lo que es la salud integral, una perfecta descripción de lo que es la salud del ecosistema local.

¿De dónde surge esta visión integral?

Percibo que esta visión proviene de una secular defensa de la propia identidad cultural.

Tengo el regalo de la Vida  de disfrutar cada nuevo amanecer de mi ciclo planetario, en el Norte de Argentina, disfrutando de la biodiversidad cultural. En este escenario aprehendí la hermosura de sumergirme en tantas riquezas culturales.

Culturas que aportan diversas facetas de  la concepción del mundo y de cómo pararse ante la vida. Me refiero a  las culturas campesinas correntinas, campesinas santiagueñas, de los pueblos wichí, qom, guaraní, movocí, quechuas, kollas, por nombrar sólo algunas con las cuales he interactuado.

De ellas aprendí lo que son las cosas más importantes para mi vida personal.

Sin embargo, todas ellas tienen algo en común: se sienten parte-de-la-Naturaleza. ¡Se sienten Naturaleza!

Contraste con la cultura dominante

De hace ya más de cinco siglos se ha impuesto en el planeta una cultura, la cultura llamada occidental, que hoy domina y somete teniendo esta máxima expresión que se conoce como la globalización neoliberal.

Un proyecto impuesto mediante invasiones (“descubrimiento” de América y conquista de los demás continentes), imposición de la esclavitud arrancando millones de seres humanos de sus lugares naturales por más de 300 años,  “conquista del desierto” (¿desierto?) en nuestro propio país, matanzas colectivas, explotación de seres humanos desprecio y marginación, destrucción de selvas y bosques, contaminación de  suelos y aguas y todo ello acompañado de un proyecto comunicacional y educacional  pretendiendo no sólo imponer una cultura sino aniquilar a las diferentes.

Las llamadas “leyes de mercado” se imponen como verdad dogmática, señalando “el fin de la historia” (¡qué soberbia!): quieren que todos seamos consumidores de Coca Cola y de videos juegos, que todos hablemos el inglés, utilicemos dólares y profesemos la misma “religión” venerando  al tener y al poder.

En los albores de la llamada “Era Moderna”, cuando el capitalismo irrumpe en la historia de la humanidad, el “hombre” (hombre macho) occidental se separa de la Naturaleza, se pone frente a ella, quiere conocer sus secretos, “sus leyes” para someterla y dominarla.

Se impone un paradigma cultural y científico que aun hoy predomina: separación de la Naturaleza,  ser humano dividido en cuerpo y alma, el universo dividido en energía y materia, todo medible, todo predecible.

Paradigma” es ese conjunto de conceptos que no se discute, que generación tras generación se los acepta como “normal y natural”.

Cito a modo de ejemplo de esta cosmovisión, las afirmaciones de dos reconocidos “padres de la Modernidad”:

-         René Descates: “debemos hacernos amos y poseedores de la Naturaleza

-         Francis Bacon: “debemos subyugar a la Naturaleza, presionarla para que nos entregue sus secretos, atarla a nuestro servicio y hacerla nuestra esclava”.

Ya desde los albores de esta era impuesta por Occidente en la Historia de la Humanidad, era claro que no solamente se trataba de separar al “hombre” de la Naturaleza sino en enfrentarla y ponerse en actitud de estado de guerra permanente contra la Naturaleza.

Guerra incrementada con locuras inimaginables en todo el siglo XX y que continúa a inicios de este siglo XXI

También es  cierto  que  ya se levantan voces cada vez más fuertes de las culturas defensoras de la vida, de los  movimientos sociales, advertencias de científicos que han conservado la ética y la estética, señalando la urgencia del cambio de paradigma.

 

Las tres “E” resultantes del proyecto de la globalización neoliberal

Este es un proyecto que nos va llevando inexorablemente a situaciones de “tres E”: 

1.     Explotación: explotación a seres humanos, a la mujer, a los niños, a los trabajadores humildes,  a los suelos, a los bosques, a los animales, a los mares, a los ríos, a las aguas subterráneas.

2.     Exclusión: la exclusión de siempre al diferente, al pobre, al “leproso”, a la madre soltera, al de costumbres sexuales distintas, al viejo, al que ya no nos sirve (“costos dolorosos pero necesarios” decía hace años un economista del Banco Mundial explicando un plan de ajuste para Bolivia... ¿para quiénes es necesario?  y  ¿quiénes son los destinatarios de los dolores?)

3.     Extinción: Al decir de Leonardo Boff, como nunca en la Historia, confluyen dos grandes injusticias: la injusticia social y la injusticia ecológica. De continuar con este “modelo”, la especie humana no tendrá posibilidades de sobrevivir más que unas pocas décadas más. Un indicador elocuente es la pérdida de la biodiversidad biológica. El eminente biólogo Edward Wilson señala que están desapareciendo 3 especies vivas por hora. Y esto tiene que ver con la salud y con la continuidad de la vida de la especie humana.

Las seis “A” de la esperanza

Estamos acostumbrados a que nos hablen de “necesidades básicas”. Se trata de “indicadores “ construidos sobre la base de la lógica de esta cultura del todo medir y poner precio.

Sin embargo, proponemos una reflexión para definir necesidades básicas desde una perspectiva de salud integral.

De aquí surge esto de las seis “A”, es decir seis componentes indispensables para una vida en salud del ser humano.

1.     Aire: pocos minutos sobreviviríamos sin aire. El aire que necesitamos para nuestra salud debe ser puro, como es el de la biosfera. Hoy el aire no es sano en las grandes ciudades.  Y a escala  planetaria sólo mencionamos a la constante destrucción de la capa de ozono mediante esa emisión de gases que un país como los Estados Unidos se niega a cesar de emitir.

2.     Abrigo, albergue: un techo digno y un vestido adecuado es lo que necesitamos para sobrevivir. Niños, ancianos, mujeres y hombres de todas las edades “de la calle”, son elocuentes testimonio de este modelo de crueldad.

3.     Agua: Tan escasa en el planeta y sin embargo no sólo se la despilfarra sino que se la maltrata contaminándola y negando el acceso de ella a millones. El agua sana, pura, es esencial para la vida.

4.     Alimento: hoy la humanidad vive en inseguridad alimentaria. Es que se producen alimentos,  no para alimentar sino para el lucro de las grandes empresas, sin importar la calidad de los productos, la crueldad con los animales, la degradación de los suelos, la devastación de los bosques, la contaminación de las aguas. Así se venden productos con conservantes, colorantes y saborizantes “autorizados”, usos de agrotóxicos, de hormonas, de antibióticos, de transgénicos. La propuesta es sencilla: sencilla: alentar una política de  producción de alimentos para alimentar. Alimentos silvestres y alimentos de producción agroecológica. Se puede producir bajo la selva, sin voltear árboles.

5.     Amor:  ¿quién puede vivir sin vida afectiva? El modelo dominante acentúa el individualismo y la organización social piramidal, en una estructura de poder jerárquica. Se producen las rupturas de la solidaridad. La visión de las culturas de pueblos originarios no es para nada la de un ser humano limitado por la piel y dividido en “cuerpo” y “alma” (o psiquis) El ser humano es integral y a su vez como un cuerpo abierto, interconectado con otras personas y con todo el universo. La sociedad, para estas culturas de vida es una relación de redes.

6.     Arte: los seres humanos tenemos potencialidades creativas. De allí la necesidad básica de disponer espacios para expresar con felicidad nuestro “arte”. Un arte expresando en lo cotidiano, cantando, danzando, recitando un poema, silbando, arrancando sonidos de una guitarra o de una quena, moldeando una vasija de barro, tallando un trozo de palo santo, construyendo con amor y pasión una vivienda, cultivando un huerto orgánico, describiendo con la pluma un viaje por los Andes, o por los canales de la Patagonia chilena. Un arte ejercido día a día por los trabajadores de la salud que han sabido recuperar aquello de que la “medicina es ciencia y arte...” Un arte disfrutado  entre las familias de la comunidad elaborando un jabón medicinal, prodigando un masaje, dispensando dígitopuntura.  Un arte que se expresa multifacéticamente llevando siempre un poco más allá las fronteras de la vida en felicidad.

 

Tenemos un hermoso indicador de salud, que hace evidente cuando estas seis “A” se encuentran en nosotros: son los niveles de “alegremia”

Convencionalmente se pretende “medir la salud” con análisis de laboratorio dosando diversas “emias” (glucemia, colesterolemia, uremia, etc.)Estos dosajes en sangre tienen siempre valores mínimos y máximos fijados por datos estadísticos.

 

La salud puede desarrollase sin límites, sin techo.  La “alegremia” no tiene valores máximos. La alegremia refleja nuestra salud personal, familiar, institucional, social, comunitaria.

 

“Ganar en salud”

 

Los seres humanos, con el modelo impuesto, convivimos en forma constante con las enfermedades. Las enfermedades ya son parte del paisaje y no nos cuestionamos. Ya nadie “muere de muerte natural”. Se muere por alguna “enfermedad”. Hasta tal punto que se toma como indicador de pobreza si predominan las muertes por enfermedades infecciosas o desnutrición. Y se toma como indicador de desarrollo si predominan las muertes por infarto, stress, accidentes o cánceres(¡!)

Pablo Regalsky, antropólogo argentino quien de  hace años trabaja en Cochabamba, nos contaba en su conferencia en la Academia Nacional de Medicina (4/7/95), que la medicina quechua concibe que el ser humano puede padecer una sola enfermedad: la pérdida del ánimo.

Y todo aquello que nosotros llamamos enfermedades, para la medicina quechua es síntoma de esa “pérdida del ánimo”

 

¿Por qué se pierde el ánimo?

Cuando hay ruptura de la armonía. Ruptura de la armonía con uno mismo (baja autoestima), en relación con los demás (enojos, agresiones) con todos los seres vivientes (agredir la Madre Tierra, envenenar el suelo, las aguas, destruir plantas, agredir animales)

 

Ganar en salud es la propuesta de las culturas que se sienten parte de la Naturaleza cuestionando  este modelo que provoca enfermedades.

Ganar en salud es re-crear el mundo fundando otro tipo de  relaciones con uno mismo, entre todos los seres humanos y con todas las expresiones de vida, de forma tal que predomine la armonía, y así con la salud de los ecosistemas armoniosos la enfermedad tenga cada vez menos lugar.

Recuperar el derecho a ser concebido, nacer, crecer, desarrollarse y finalizar el ciclo biológico... ¡en salud!

 

                                                        Julio Monsalvo

   Médico sanitarista:  altaalegremia @ yahoo.com.ar

 

Determinantes de la salud

 

El Dr Alfredo  Zurita[1], titular de la cátedra de Salud Publica de la Facultad de Medicina de la UNNE fue el conferencista que nos ilustró respecto de un panorama amplio de los distintos movimientos que se producen a nivel mundial respecto de los conceptos de salud y sobre todo de Salud Publica, con especial referencia a la visión de los “determinantes”.

Como referencia nos dejó el libro LA SALUD DE LA POBLACIÓN. HACIA UNA NUEVA SALUD PÚBLICA del Dr. Julio Frenk quien se explaya en el capitulo III en la relación que denomina de “Multicausalidad Jerárquica” de los factores que influyen en la salud de la población e individual. El mismo está accesible gratuitamente en http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen3/ciencia3/133/htm/sec_11.htm .

A modo de síntesis transcribimos algunos fragmentos que creemos representativos, pero recomendamos la lectura completa que no tiene desperdicios.

…Al igual que la sociedad de la que forma parte, la salud es dinámica. Durante el último medio siglo, el campo de la salud ha vivido el periodo de cambio más intenso en la historia…

… En lo social, en lo económico en lo político y en lo cultural, el mundo vive el derrumbe de viejas certidumbres. Muchas tendencias que hasta hace poco se creían irreversibles siguen caminos insospechados... Como una lente de aumento, el campo de la salud refleja y magnifica los cambios del fin de milenio... Hoy la única certidumbre es la de una complejidad creciente…

…El campo de la salud ofrece un puesto de observación para entender los procesos de cambio más generales. La razón es que la salud constituye un espacio para el encuentro entre la naturaleza humana y su organización social. Biología y sociedad se revelan y se reflejan en la salud. Claramente, la salud se expresa en el cuerpo de individuos concretos…Pero estos procesos no ocurren en el vacío, sino que suceden en una matriz social, económica, política y cultural…

…Hoy sabemos que la salud de una población depende de una red multicausal de factores biológicos y sociales. El estado del medio ambiente, las formas de organización social, la estructura económica, el nivel de democracia, el grado de urbanización, las condiciones materiales de existencia, la escolaridad, la nutrición, la fecundidad y los estilos de vida son todos determinantes cruciales de la salud, a los cuales el sistema de atención debe dar respuesta. El cuidado de la salud es, por lo tanto, un esfuerzo que va mucho más allá de la mera aplicación de tecnologías médicas.

…El dinamismo de las décadas recientes se ha traducido en una creciente complejidad, tanto en las condiciones de salud como en las respuestas. Para comprender esta complejidad y anticipar su evolución futura es necesario encender nuevas lámparas conceptuales que iluminen la investigación y la toma de decisiones. El concepto de transición ofrece ventajas analíticas para este fin, siempre que se le use con rigor y se le refiera a la realidad concreta que se desea examinar…

…es necesario concebir la transición como un proceso dinámico en el cual los patrones de salud y enfermedad de una sociedad se van transformando en respuesta a cambios más amplios de índole demográfica, económica, tecnológica, política, cultural y biológica. …Como se refiere a los cambios en los patrones de salud y enfermedad en una sociedad, es claro que cualquier explicación completa en este campo debe incluir una formulación respecto a los determinantes del nivel de la salud.

El esquema conceptual que a continuación se presenta pretende identificar esos factores, al mismo tiempo que especifica sus interrelaciones en un marco de multicausalidad jerárquica, en donde los factores operan en diferentes niveles de determinación. El eslabón final en esta cadena es el individuo, en quien se expresan los procesos de enfermedad. Los niveles más altos de determinación imponen límites estructurales a la variación en los niveles bajos.

. Desde el punto de vista de la determinación de la salud, los atributos más importantes de la población son el tamaño, el índice de crecimiento, la estructura por edades y la distribución geográfica. Con respecto al medio ambiente, la altitud, el clima, los recursos naturales y los tipos de parásitos y vectores continúan ejerciendo importantes influencias en procesos específicos de enfermedad. Sin embargo, el atributo fundamental que le da forma a la naturaleza del hábitat humano es el grado y la calidad de urbanización.

La población y su medio ambiente se encuentran ligados por dos puentes fundamentales. El primero es la organización social, a través de la cual los seres humanos desarrollan las estructuras y los procesos necesarios para transformar la naturaleza. El segundo está representado por el genoma, el cual modifica la constitución más profunda de las poblaciones humanas en respuesta a cambios en el ambiente. Estos cuatro elementos establecen los límites más amplios para el análisis de la determinación de la salud.

…existen cuatro dimensiones principales de la organización social: la estructura económica, las instituciones políticas, la ciencia y la tecnología, y la cultura y la ideología. Juntas, estas dimensiones determinan el nivel total de riqueza de una sociedad y las reglas para la estratificación de los diversos grupos.

…estos elementos constituyen los determinantes estructurales del proceso de salud y enfermedad. Juntos, restringen la variación de un conjunto de determinantes próximos, a saber las condiciones de trabajo, las condiciones de vida, los estilos de vida y el sistema de atención a la salud .

23Para los propósitos de este análisis, los determinantes de la salud pueden concebirse como factores de riesgo, es decir, procesos, atributos o exposiciones que determinan la probabilidad de que ocurra enfermedad, muerte u otra condición de salud.

las condiciones de vida generan lo que se puede llamar riesgos sociales, mientras que los estilos de vida producen riesgos conductuales. Considerados como un todo, ambos definen la calidad de vida...

El modelo de transición prolongada y polarizada también tiene efectos sociales, pues exacerba la desigualdad que le dio origen..

Ello exacerba el riesgo de una competencia por la definición de prioridades entre tipos de patología y por la asignación correspondiente de recursos.

…. Es altamente probable que sea la población depauperada, sobre todo de las áreas rurales, la que pierda en esta competencia por la asignación de recursos



[1] Prof. Dr. ALFREDO G. ZURITA. Master en Salud Pública. Profesor Titular de las Cátedras de Salud Pública y de Metodología de la Investigación (Facultad de Medicina, U.N.N.E.). Coordinador para Corrientes del Postgrado en Salud Social y Comunitaria de la U.N.N.E. Consultor OPS/OMS, Unión Europea, Banco Mundial, CEPAL.

 

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